Era un día como ninguna otra. Me estaba preparando para una reunión con la gente de la administración del Hospital y Sistema de Sano de John Hopkins. Soy doctor, físico, e inventador y hace mucho tiempo, decidí dedicar mi vida a usar mi conocimiento de la física y la medicina para mejorar la vida de mis pacientes terminales. Había establecido muchos vínculos afectivos con mis pacientes sobre los años, animarles de la esperanza, que fue a su alcance, ofrecido por mi invención. Así que, no fallaría; no era opción. De hecho, tenía una cita con la junta administrativa del hospital para presentarles mi nueva invención. Es una máquina de tiempo y tenía confianza de que nada se iba a romper durante la presentación, ya que había conducido miríadas de diagnósticas y revisiones; había trabajado demasiado duro en este proyecto como para ver que algo iba a ir mal. Como dije antes, soy inventador y he descubierto la manera de ayudar a pacientes terminales. Ya que la tecnología de hoy en día no es perfecta, especialmente para una gran cantidad de pacientes terminales, he inventado a una manera en que la gente pueda viajar por tiempo hasta cierto punto en que la tecnología ha ya mejorado lo suficiente para que la persona se pueda curar.
Entré en la sala silenciosa. Era obvio que ellos esperaban mi presentación. Empecé a presentarme:
“Mucho gusto señores y señoras, me llamo Benjamín Horst. Creo que he descubierto la manera de transportar a cualquier paciente terminal que no tenga esperanza de sobrevivir por la falta de tecnología medicinal que pueda curar a tal persona.”
La gente me miraba con una cierta condescendencia y duda y me puse nervioso.
“El mecanismo responsable por realizar esta meta es la manipulación de tiempo. Se puede lograr por la manipulación del flujo de la gravitación de…”
“Espera,” dijo uno de los miembros de la audiencia, “es broma lo que nos está diciendo. Tengo un hospital que manejar, señor, y esto no sólo es un insulto sino…”
“¿Quién concertó este tipo, está en la sala?” interrumpió otra persona.
En ese momento, uno tras otro de las personas empezaron a salir de la sala. Tenía que prescindir de las sutilezas y demonstrarles como funciona la maquina. Decidí programar la máquina para hacer su presentación, pero algo se estropeó. Empujé el botón y fui encapsulado en una larga pompa de energía. Un límite temporal entre yo mismo y el resto del universo. Observaba la velocidad rápida de la realización de los acontecimientos fuera de la pompa de energía. Era como mirar una película del universo en avance rápido. Cuando me di cuenta de un problema causado por un circuito roto, ya era demasiado tarde. Cuando lo arreglé, agarré el control para hacerlo parar. No estaba preparado por lo que vi cuando paré la máquina. Era el mismo sitio pero no parecía hospital. Luego, miró por la ventana hacia la ciudad, y para mi desgracia, vi lo que pareció la aniquilación total. Estaba desilusionado al pensar en las repercusiones de lo que había hecho, pero poco tras poco, me di cuenta de lo que había transpirado. Mi familia en su totalidad había fallecido ya muchos años antes. ¿Cómo es que la naturaleza permite que a mí me pasa esto? Mi reloj marcó el paso de unos pocos minutos, sin embargo, para aceptar que el paso de unos pocos minutos para mi podría ser muchos años para La Tierra, tenía que buscar un periódico. Cuando leí la fecha, me di cuenta de mir error. La fecha marcó el 17 de Febrero, 2067. Los pacientes a quienes había dado tanta esperanza años antes en su tiempo, pero solo unos pocos minutos en mí, había muerto. Ahora tengo todo el tiempo que necesito; deafortunadamente, la idea del tiempo no les importa a los muertos: mis pacientes y las amistades con quienes hacía.
Era un día como ninguna otra. Me estaba preparando para una reunión con la gente de la administración del Hospital y Sistema de Sano de John Hopkins. Soy doctor, físico, e inventador y hace mucho tiempo, decidí dedicar mi vida a usar mi conocimiento de la física y la medicina para mejorar la vida de mis pacientes terminales. Había establecido muchos vínculos afectivos con mis pacientes sobre los años, animarles de la esperanza, que fue a su alcance, ofrecido por mi invención. Así que, no fallaría; no era opción. De hecho, tenía una cita con la junta administrativa del hospital para presentarles mi nueva invención. Es una máquina de tiempo y tenía confianza de que nada se iba a romper durante la presentación, ya que había conducido miríadas de diagnósticas y revisiones; había trabajado demasiado duro en este proyecto como para ver que algo iba a ir mal. Como dije antes, soy inventador y he descubierto la manera de ayudar a pacientes terminales. Ya que la tecnología de hoy en día no es perfecta, especialmente para una gran cantidad de pacientes terminales, he inventado a una manera en que la gente pueda viajar por tiempo hasta cierto punto en que la tecnología ha ya mejorado lo suficiente para que la persona se pueda curar.
Entré en la sala silenciosa. Era obvio que ellos esperaban mi presentación. Empecé a presentarme:
“Mucho gusto señores y señoras, me llamo Benjamín Horst. Creo que he descubierto la manera de transportar a cualquier paciente terminal que no tenga esperanza de sobrevivir por la falta de tecnología medicinal que pueda curar a tal persona.”
La gente me miraba con una cierta condescendencia y duda y me puse nervioso.
“El mecanismo responsable por realizar esta meta es la manipulación de tiempo. Se puede lograr por la manipulación del flujo de la gravitación de…”
“Espera,” dijo uno de los miembros de la audiencia, “es broma lo que nos está diciendo. Tengo un hospital que manejar, señor, y esto no sólo es un insulto sino…”
“¿Quién concertó este tipo, está en la sala?” interrumpió otra persona.
En ese momento, uno tras otro de las personas empezaron a salir de la sala. Tenía que prescindir de las sutilezas y demonstrarles como funciona la maquina. Decidí programar la máquina para hacer su presentación, pero algo se estropeó. Empujé el botón y fui encapsulado en una larga pompa de energía. Un límite temporal entre yo mismo y el resto del universo. Observaba la velocidad rápida de la realización de los acontecimientos fuera de la pompa de energía. Era como mirar una película del universo en avance rápido. Cuando me di cuenta de un problema causado por un circuito roto, ya era demasiado tarde. Cuando lo arreglé, agarré el control para hacerlo parar. No estaba preparado por lo que vi cuando paré la máquina. Era el mismo sitio pero no parecía hospital. Luego, miró por la ventana hacia la ciudad, y para mi desgracia, vi lo que pareció la aniquilación total. Estaba desilusionado al pensar en las repercusiones de lo que había hecho, pero poco tras poco, me di cuenta de lo que había transpirado. Mi familia en su totalidad había fallecido ya muchos años antes. ¿Cómo es que la naturaleza permite que a mí me pasa esto? Mi reloj marcó el paso de unos pocos minutos, sin embargo, para aceptar que el paso de unos pocos minutos para mi podría ser muchos años para La Tierra, tenía que buscar un periódico. Cuando leí la fecha, me di cuenta de mir error. La fecha marcó el 17 de Febrero, 2067. Los pacientes a quienes había dado tanta esperanza años antes en su tiempo, pero solo unos pocos minutos en mí, había muerto. Ahora tengo todo el tiempo que necesito; deafortunadamente, la idea del tiempo no les importa a los muertos: mis pacientes y las amistades con quienes hacía.
